Derrota

Posted in This is not funny on 18/11/2016 by Angel Bloodjunkie

Dos pares de labios se acercan. Yo me alejo.

Las manos se rozan. Mientras, las mías se enfrían.

¿Qué facultad tengo, además de mi voluntad, para intervenir en un plan escrito en las estrellas?

Los brazos rodean a los cuerpos y aumentan la presión. La presión en mis arterias cede.

Los ojos se miran y contemplan su plenitud. Mis ojos miran arriba y llueven.

¿Que derecho tengo, además del que otorga el dolor, para obstruir el camino del destino más divino?

Los labios se besan. Yo me alejo.

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Victoria

Posted in This is not funny on 12/11/2016 by Angel Bloodjunkie

Llegó con las lunas de octubre, y para los vientos fríos de diciembre seguía ahí: alojado en mi pecho como una bala entre el tejido muscular. Jugando con el tiempo como un niño con un reloj. Mañanas fugaces seguidas de tardes longevas. Noches perpetuas. Provocando que el hombre esté tan enfermo como puede estar sin estarlo realmente. Una lluvia invisible que empapa el alma y  la hace sentir pesada. Un corazón tan agotado que late más rápido que nunca.

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En la estación

Posted in Cuento, This is not funny with tags , , on 18/06/2015 by Angel Bloodjunkie

Provino de un día inesperado.

Semanas de caminarme en la cabeza. La mañana pesarosa cambia en algo más.

Me encontraba ocupando un lugar y momento que no me pertenecía, pues el encargado de la compañía para hacer el viaje, Adrián Marsen, recién había muerto de un accidente de automóvil. Adrián. Bendito sea.

Fuera de mis expectativas, más dentro de las posibilidades, Cecilia Heartburn llegó a tomar lugar junto a mi en la Estación de Santa Apolonia, donde esperaba mi tren nocturno hacia Madrid.

A pesar de haber trabajado varios meses en el mismo lugar e incluso haber intercambiado un par de comentarios, eramos poco más que ajenos.

En ese momento, más que en cualquier otro, me esforcé por no mirarle.
Ella tampoco me miró.

Sentí la garganta cerrarse, ahogando un grito.
Las piernas colapsar al reprimir el impulso de salir corriendo.
Y el pecho (¿aún era mi pecho?) reventar y desbordar.

Tomé varias-malas decisiones:

Como espiarle sonrisa, escudriñando de un borde al otro, buscando los detalles menos manifiestos.
Temblé y a la vez arrojé, torpe y estérilmente, comentarios que fueron sofocados fácilmente por la voz de la estación.
Sufrí mi obstinación de pensar que obtendría respuesta.

Ella simplemente existía, y miraba y respiraba. Junto-pero-no a mi.

Su mirada no se posaba en mí, aunque a momentos podía sentir el ardor de la misma, rosándome el alma cada que veía detrás de mi o sobre mi cabeza. Parecía buscar a alguien.

A momentos se levantaba o inclinaba con el mismo afán de la búsqueda, momentos que por excelencia eran los más injustos con mi corazón, pues su blusa de talla exacta hacía asomar destellos de su vientre y espalda baja quienes, sin miedo a apostar mil fortunas, sabrían a mar y atardecer.

Cada segundo hacía aumentar mi fiebre, y con ella el miedo a que fuera incurable.
El aire que salía a suspiros no parecía volver a entrar.

Adrían. Bendito sea.

Mi mente, decidida a escapar, se disparaba en múltiples direcciones. Todas ellas terminando en el mismo punto.

Actué, tomando mi libro y clavando los ojos en él, pero ellos se arrancaban de forma violenta y de vuelta al sol.
Me empeciné en cerrarlos, pero no bastó con que mis ojos dejaran de verla para dejar de observarla. Aún percibía a la perfección el calor de su mirada, que paró de pronto y justo en la portada de mi libro.
Gradual pero rápido sentí el libro encandecer en mis manos. Estuve a punto de soltarlo.

Para ese momento no quedó opción. Tomé una hoja y una pluma y, sepultando el momento entero en palabras, me dispuse a levantarme, pues el llamado de mi tren había sonado hace más de 5 minutos.

Súbitamente (y más de lo que la palabra misma puede expresar) la entropía del Universo dio marcha atrás, ella se dio vuelta hacia mi y preguntó:

—¿Qué escribes?

Y despertó

Posted in Cuento with tags , , , , on 18/08/2014 by Angel Bloodjunkie

 

 Con energías apenas suficientes para preparar el café más grande que pudo, superando sus bajas expectativas sobre trascender a la hora del desayuno (o quizá un poco más tarde).
La taza olía a plástico quemado y el sabor era algo poco menos decepcionante, por su mente reptaba el último contacto tibio que tuvo en los labios.
Se aventuró, y con una leve arritmia en su palpitar, agregó un par de cucharadas más de azúcar. Tal vez así las palabras serían menos amargas. Un minuto más en el microondas. Tal vez así el frío abandono no le haría doler la cabeza.

En el trayecto tremuloso de la mesa a la boca tocaron a su puerta, él rodó en esa dirección con le ímpetu de un neumático desinflado. Escuchó las palabras del vendedor, y casi se emocionó esperando el momento de decir “no” y volver a su bullente taza de mañana sin sol.

Cerró la puerta, caminó y se sentó, todo como en un sólo movimiento.
La taza de humeante agua estancada había, probablemente, duplicado su tamaño.
Pudo ver entonces su reflejo; el vapor, y sólo el vapor, humedeció sus ojos. Éstos que en el reflejo, con una cautela ciega, le invitaban a parpadear.
Para ese momento la pequeña tina era no menos que eso, y además de dolor, su cabeza parecía haber comenzado a adquirir una cualidad propia del plomo.

Cuando reparó en el asunto, sintió ya el sumergir hasta la tercera vértebra lumbar, y sus manos decepcionaron aferrándose al borde de aquél recipiente de, aparentemente, 619 galones.

A pesar de la velocidad de su hundimiento, su cabeza perdió la carrera ante el descenso del fondo oceánico, y esa era la explicación definitiva, pues nunca termino de caer. Y mientras pequeñas burbujas bailaban cosquilleando un poco sus labios en el escape al norte, pronunció una última, ahogada palabra.

“No”.

Y despertó.

Cuchara para café A.K.A La sorprendente vida y obra del post inconcluso de hace 5 años.

Posted in Cuento with tags on 13/05/2014 by Angel Bloodjunkie

Llegó a la cafetería que está completamente vacía, completamente oscura de no ser por unas pequeñas velas sobre las mesas.

En el pequeño escenario hay un saxofonista viejo, melancólico, deprimido. Que toca con todo el dolor de su pecho, con todo el vacío de su alma, por algunas monedas y tragos que le regalan los comensales.

Me siento en una de las mesas y antes de ahogarme en la tristeza ajena llega la mesera, de unos 30 años, con apariencia de casi 40. Aún puede verse un pequeño derrame en el ojo, producto de una discusión con su marido, que probablemente llegó nuevamente borracho, drogado, hundido en vicios y perversiones.
Con una voz delicada, y al mismo tiempo rasposa, me pregunta que qué quiero tomar.

Mi café llega antes que el olora lluvia, la taza vacía se va antes de la primer gota en colisión con el cofre de un auto en Lonesometown.

El blues agoniza, el anciano agoniza.

La lluvia lamenta, lamenta en serio, sufre y llora cada gota.

El estruendo escala y posee por un momento la atención del anciano; de lamesera.

Yo me quedo frío, me muero ahí mismo. No dejo propina.

Cuando el cielo se lamenta, todos observan.

Cuando un hombre lo hace, todos están mirando hacia arriba.

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Gatos

Posted in Uncategorized with tags on 01/09/2013 by Angel Bloodjunkie

“Between dogs and cats my degree of choice is so great that it would never occur to me to compare the two. I have no active dislike for dogs, any more than I have for monkeys, human beings, tradesmen, cows, sheep, or pterodactyls; but for the cat I have entertained a particular respect and affection ever since the earliest days of my infancy. In its flawless grace and superior self-sufficiency I have seen a symbol of the perfect beauty and bland impersonality of the universe itself, objectively considered, and in its air of silent mystery there resides for me all the wonder and fascination of the unknown. The dog appeals to cheap and facile emotions; the cat to the deepest founts of imagination and cosmic perception in the human mind. “


By H. P. Lovecraft

El Podcast de Angel #6: Zombies

Posted in Estúpido, Geek, Humor, Música, Podcast, Video Games with tags , , , , , , on 24/08/2013 by Angel Bloodjunkie

Cuenta la leyenda que es el primer podcast en el que se sigue el tema…  O más o menos.

El tema en ésta ocasión evidentemente son los zombies, lo que nos gusta y lo que no, recomendaciones y rant.
Gracias a nuestro rango de atención equiparable a la de un mosquito, dejamos escapar varios ejemplos notables que mencionaré brevemente:

Un gran videojuego reciente de zombies es Dead Rising, que prácticamente llevó la experiencia Dawn of the Dead a las consolas.
En noviembre podremos ponerle las manos encima a la tercera parte.

 


*Mención honorífica a Yaiba Ninja Gaiden Z

 

Sólo he visto un anime de zombies, el cuál estoy muy convencido que es el mejor que pude ver ya que tiene todas las características mencionadas en nuestro ideal apocalíptico zombie: High School of the Dead.

 

 

Además del cine y el anime, los zombies evidentemente infectaron la música, en donde más común mente podemos encontrarlos en géneros como el psychobilly, horror punk y thrash metal.
Varias de las canciones que utilicé para amenizar el podcast fueron sacadas de un disco compilatorio con dichos géneros y otros varios llamado Sounds From The Crypt – The Zombie Nurses From Hell. Tiene varias bandas ya de culto, a pesar de ser un compilado (según yo) reciente. Pueden descargarlo, ejem, ver qué tranza con él para posteriormente comprarlo de forma legal en éste buen blog.

Para terminar les dejo el podcast, en caso de que no lo hayan escuchado aún. (El demonio conocido como WordPress bloqueó varias aplicaciones flash y no puedo embedear el podcast aquí, así que tendrán que esforzarse un chingo y darle click acá).

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Provecho.