Experiencia de vida

Hoy llevamos a mi primito a McDonald’s para comprarle una cajita feliz de la cual solo comió una papa y abandonó el juguete 20 minutos después de llegar a la casa. Creo que no es de extrañarse.

Mientras cuchareaba un helado (del que solo habrá consumido un 7%) yo me levante y fui al baño. Entre y oí cerrarse la puerta tras de mí. Hice lo que estaba predispuesto a hacer, lavé mis manos y le dí un tironcito a la puerta, suponiendo que este fuera suficiente para abrirla.
No lo hizo.
Jalé de nuevo y… Nada. Dí un paso hacia atrás y dije: “mierda”.

Observé esa clase de “cerradura” (una cosa rectangular con un extraño seguro deslisable y nosequé más, el némesis perfecto para un hobre de las cabernas), jalé una especie de palanquita que estaba atrás de la cosa esa y, voilà. Hombre libre. No tomó más de 10 segundos.

Hace un rato reflexionaba(¿?) el estúpido incidente y pude recordar que de pequeño, cuando aún consumía happy meal’s cual niñito gringo, me había pasado lo mismo. El mismo McDonald’s, el mismo baño, la misma pinche puerta. Recuerdo que fueron como 5 minutos de horrible tensión, el pánico se había apoderado de mi pequeño cuerpo primariesco, mis ojos se llenaron de lágrimas y estuve a punto de gritar por ayuda… Pero salí, al igual que hoy, y de no ser por mi pasada experiencia cuasitraumática, me hubiera tardado más en salir, me hubiera angustiado o hasta hubiera pedido ayuda (después salir y ser la burla de un montón de enanos sin dientes frontales y manos pegajosas).
Pero no fue así.

Es como ser un ratón y saber que puerta me lleva al gatonejomutantequeescupefuego y cuál te lleva al table dance queso.

Para eso sirven entonces las experiencias de vida. Para no estrellarse una y otra vez contra la superficie de tu preferencia como un gato ciego, o seguir cayendo en la misma trampa para osos… Me es difícil dilucidar cuando voy en acenso o cuando voy hacia abajo, directo al piso. ¿Podría estar en ambos estados?

Nota: Ronald McDonald me daba miedo.

Y si eso pareció creepy:

Ahora, si es que siguen aquí (yo no pagaré el psicoterapeuta) pongan sus globos oculares en su lugar y vean esto:

Este post, como muchos otros, llebava un rato en el borrador… Mejor los saco antes de que se me echen a perder.

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